Considerando todo lo que aconteció este 2016, podemos expresar que fue un gran año para Katy Perry. Luego de haber concluido el "The Prismatic World Tour" en Octubre del 2015, se tomó un descanso del mundo de la música para dedicarse a sus seres queridos, así dando a conocer su relación amorosa con Orlando Bloom a principio de este año. También podemos destacar su participación en la campaña de Hillary Clinton para la candidatura a la presidencia de los Estados Unidos.
Durante meses se dedicó de manera exclusiva a respaldar la imagen de Clinton y a defenderla de la oposición, a su vez también concedió conciertos y apariciones públicas a beneficio de esta. A lo que Katy se encontró devastada al ver los resultados de las elecciones del pasado 8 de Noviembre donde Hillary fue derrotada por su adversario Donald Trump.
Esta tarde Katy publicó vía Instagram una foto suya junto a Hillary, donde se las ve posando junto al 'Audrey Hepburn Humanitarian Award' y expandió su discurso de aceptación del pasado martes (para más info, haga clic aquí):
"Poco a poco, voy bajando de la hermosa nube que fue el evento "Snowflake Ball" de UNICEF de la noche del Martes. Ante todo, estoy increíblemente agradecida de haber recibido el 'Audrey Hepburn Humanitarian Award' de la mano de mi héroe Hillary Clinton. Este premio será un recordatorio constante de que debo salir de mi burbuja y adentrarme en el campo de juego a arrojar la luz sobre temas que sí importan, especialmente para iluminar la situación de los niños más vulnerables que viven sin gozar de los derechos y necesidades básicas. Este reconocimiento es un nuevo comienzo para mí, no he llegado a mi meta final, y estoy emocionada por hacia donde me lleva mi nueva ambición y propósito.
Me sorprendió completa y profundamente cuando Hillary apareció para darme el premio. Rompí en llanto cuando la vi subir al escenario. La última vez que estuve en Nueva York fue para la noche de las elecciones. Me fui de allí cubierta por una manta de tristeza y desesperación porque para mí, e imagino que para otros, los resultados despertaron miedos y emociones fuertes que salieron a flote. Temí que nunca volveríamos a ver la luz de la justicia o equidad. Me sentí vulnerable, confundida y asustada como una criatura.
Desde afuera probablemente parece como si yo siempre hubiese tenido una “voz”. La verdad es que, nunca tuve una como la que encontré el año pasado. Encontré una nueva voz, una más decidida. Crecí resguardada, reprimida y guardando silencio por miedo a dar la respuesta equivocada y develar así mi deficiente educación. O solo era miedo lo que sentía. Hillary me ayudó a ver que estábamos todos juntos en esto, sin importar de dónde venimos, nuestro color de piel, nuestra clase o si tuvimos o no educación. Hillary encendió un fuego dentro de mí que crece y crece cada día más, y ese fuego NUNCA se va a apagar. Todavía vienen olas de sentimientos y desesperación, pero ahora más que nada me siento impulsada a luchar en contra de la injusticia social, promover la igualdad y bondad a través de lo que mejor se hacer, con mi arte e influencia. Me siento incesantemente inspirada por su fuerza y por cómo se levanta, como el ave Fénix que ella es, una y otra vez.
Es gracioso, a veces la gente está en desacuerdo conmigo dicen “cállate y canta”, es lo que voy a hacer de una manera nueva el próximo año. La furia de una mujer RENACIDA no se compara con la furia de infierno alguno".
"Poco a poco, voy bajando de la hermosa nube que fue el evento "Snowflake Ball" de UNICEF de la noche del Martes. Ante todo, estoy increíblemente agradecida de haber recibido el 'Audrey Hepburn Humanitarian Award' de la mano de mi héroe Hillary Clinton. Este premio será un recordatorio constante de que debo salir de mi burbuja y adentrarme en el campo de juego a arrojar la luz sobre temas que sí importan, especialmente para iluminar la situación de los niños más vulnerables que viven sin gozar de los derechos y necesidades básicas. Este reconocimiento es un nuevo comienzo para mí, no he llegado a mi meta final, y estoy emocionada por hacia donde me lleva mi nueva ambición y propósito.
Me sorprendió completa y profundamente cuando Hillary apareció para darme el premio. Rompí en llanto cuando la vi subir al escenario. La última vez que estuve en Nueva York fue para la noche de las elecciones. Me fui de allí cubierta por una manta de tristeza y desesperación porque para mí, e imagino que para otros, los resultados despertaron miedos y emociones fuertes que salieron a flote. Temí que nunca volveríamos a ver la luz de la justicia o equidad. Me sentí vulnerable, confundida y asustada como una criatura.
Desde afuera probablemente parece como si yo siempre hubiese tenido una “voz”. La verdad es que, nunca tuve una como la que encontré el año pasado. Encontré una nueva voz, una más decidida. Crecí resguardada, reprimida y guardando silencio por miedo a dar la respuesta equivocada y develar así mi deficiente educación. O solo era miedo lo que sentía. Hillary me ayudó a ver que estábamos todos juntos en esto, sin importar de dónde venimos, nuestro color de piel, nuestra clase o si tuvimos o no educación. Hillary encendió un fuego dentro de mí que crece y crece cada día más, y ese fuego NUNCA se va a apagar. Todavía vienen olas de sentimientos y desesperación, pero ahora más que nada me siento impulsada a luchar en contra de la injusticia social, promover la igualdad y bondad a través de lo que mejor se hacer, con mi arte e influencia. Me siento incesantemente inspirada por su fuerza y por cómo se levanta, como el ave Fénix que ella es, una y otra vez.
Es gracioso, a veces la gente está en desacuerdo conmigo dicen “cállate y canta”, es lo que voy a hacer de una manera nueva el próximo año. La furia de una mujer RENACIDA no se compara con la furia de infierno alguno".

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